MUESTRA DE LAS PRIMERAS MACUQUINAS DE ORO Y PLATA HECHAS EN LA
“COLONIA ESPAÑOLA DEL NUEVO REINO DE GRANADA” HOY LLAMADA COLOMBIA

“En la ilustración puede verse el horno, una balanza para ajustar las mezclas para fundir los metales y hacer los rieles o lingotes. Al centro, abajo, el operario golpeando el riel para adelgazarlo a un espesor apropiado para poder cortar. A la izquierda, el que corta cada moneda procurando hacerla redonda con una poderosa tijera. La balanza sirve también para ajustar el peso de cada moneda. El operario de la derecha las acuña, coloca un disco entre los dos troqueles y golpea el superior. Al fondo, el director, que hace las mezclas y controla las distintas etapas. Se supone que el personaje a su izquierda debe representar el ensayador”
Fernando Barriga del Diestro. “Finanzas de nuestra Segunda Independencia, Tomo I, pág. 20
Por Real Cédula de 1º de abril de 1620 el rey Don Felipe III fundó la Casa de Moneda de Santafé, capital del Nuevo Reino de Granada y desde esta fecha hasta 1756 se acuñaron las monedas MACUQUINAS, conocidas por esa época en España y adoptadas ahora, por orden del rey en las Indias. Estas monedas fueron fabricadas en forma primitiva, por falta de maquinaria especializada. Se hacían en forma artesanal, con una técnica muy rudimentaria y defectuosa y sin reglas claras de forma y de tamaño; lo importante era que cumplieran con las ordenanzas reales en cuanto al peso, la ley, el escudo real, el valor y la fecha de acuñación. Pero como los discos eran golpeados a martillo y las monedas, después de ser acuñadas, eran recortadas con tijeras para ajustarlas al peso legal. En la mayoría de las veces, se perdían la uniformidad y algunos rasgos como la fecha, el ensayador, la ceca, la leyenda o el valor.
EJEMPLOS DE MACUQUINAS
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EJEMPLO 1

EJEMPLO 2

EJEMPLO 3

EJEMPLO 4

EJEMPLO 5

EJEMPLO 6

A las imperfecciones normales propias de la fabricación se adicionan el desgaste por el uso o la corrosión ocasionada por la sal marina cuando permanecieron en el fondo del mar a bordo de algún barco hundido y rescatado recientemente. En otras oportunidades, personas inescrupulosas les hacían recortes adicionales para quedarse con una parte de la plata alterando el peso original.
Durante los 136 años que perduró la fabricación de macuquinas, se acuñaron monedas en plata de ocho reales, cuatro, dos, uno, medio y cuartillos. También, se fabricaron monedas de oro de uno, dos, cuatro y ocho escudos. Según el sistema monetario español, la moneda de oro equivalía a la de plata en la proporción de uno a diez y seis. Es decir que una moneda de oro de un escudo que pesaba lo mismo que una de plata de un real (3.38416 gramos), valía diez y seis reales o sea dos pesos de plata (equivalentes a dos monedas de ocho reales)
Es importante resaltar que en la casa de moneda de Santafé, fue donde primero se acuñó oro en América, dado que aquí el oro era más abundante que la plata. Esta es una de las explicaciones del por qué las monedas de plata, de esta época, son más apetecidas y escasas que las de oro.
Finalmente, queremos comentar que a pesar de la apariencia rústica, ordinaria y de tantas irregularidades de estas extraordinarias monedas, es fascinante su estudio y posesión.
Ellas nos recuerdan: nuestros primeros años de vida colonial, los galeones hundidos, la vida de los piratas y las cuotidianas transacciones comerciales en las colonias españolas.
A continuación les presentamos una pequeña muestra de monedas del Nuevo Reino de Granada.